¿Cómo lograr una buena actitud?



Actitud. Seguramente hayas oído y/o utilizado este concepto alguna vez o varias veces en tu vida. El concepto actitud coge importancia no solo en el deporte, sino también en nuestro día a día. Además, esta palabra da mucho de si: hay personas que escriben, dan charlas o conferencias sobre ella, intentando "ayudar" a otras personas a cambiar su actitud.


En el ámbito de deporte, muy a menudo los malos resultados se achacan a la actitud. No hace mucho pude leer unas declaraciones de Mourinho donde hablaba precisamente de esto. En el titular del periódico en cuestión se puede leer: “Mourinho arremete contra la actitud de su equipo”. Si quieres ver el vídeo donde se habla de esto dejo el enlace a continuación: Mourinho arremete contra la actitud de su equipo


También podemos titulares el los que se valora la actitud de forma positiva la actitud, algunos ejemplos: Valverde: "La actitud de mis jugadores es extraordinaria, Lopetegui: "Ha sido la actitud de mis jugadores la que ha ganado el partido", José González: "La actitud de mis jugadores es espectacular" o Scariolo: "A nivel de actitud, todos mis jugadores merecen un 10" .


Ya sea vista como algo beneficioso (en caso de que se perciba como buena actitud) o como algo más exento (en caso de que se perciba como mala actitud), ¿Qué significa la palabra actitud? Si consultamos a la Real Academia Española, esta nos dice lo siguiente: “disposición de ánimo manifestada de algún modo”. Esta definición es vaga y algo arbitraria, ya que se da valor a algo que no es observable y por lo tanto se infiere. Ahora bien, la única forma de inferir una actitud es observando su conducta. Podríamos decir que la actitud atiende a un patrón de conducta particular, el cual se ha ido aprendiendo.


Para lograr que alguien tenga una buena actitud, en el deporte o en la vida, primero hay que detectar qué conductas representan este tipo de actitud para esa persona. No todo el mundo entiende la buena actitud del mismo modo. Por lo tanto, lo que es una buena actitud para una persona, puede que no lo sea para otra. Inculcar la “buena actitud” sin antes indagar en la persona es caer en el error. Es importante conocer qué conductas son aquellas que se asocian a una buena actitud para que esa persona sepa que tiene que hacer para tenerla. Además, podremos planificar un trabajo para que estas conductas que llevarán a una buena actitud se repitan en el tiempo. De este modo, lograremos que esa persona manifieste esta buena actitud en todas las situaciones en las que se haya trabajado.

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