¿Por qué se abandona el deporte en edades tempranas?



El abandono deportivo en edades tempranas es un tema bastante preocupante y que ha sido muy estudiado, precisamente por sus consecuencias posteriores. En este post hablaremos de los factores más comunes de la iniciación deportiva, de los factores habituales del abandono y de por qué este abandono es un tema preocupante.


El deporte es una actividad formativa, de ocio, que ayuda a la integración social y, además, es un factor protector para la salud física y mental. Teniendo en cuenta todo esto, podemos entender por qué es tan importante la presencia del deporte a lo largo de toda nuestra vida.


Algunos autores diferencian el abandono deportivo y la retirada deportiva. Cervelló (2002), doctor en psicología y director del Centro de Investigación Deportiva, define abandono deportivo, de forma sencilla, como aquella situación en la cual el/la deportista ha finalizado su compromiso explícito con una especialidad deportiva específica. En cambio, Coakley (1983) considera la retirada deportiva como el proceso de transición de la participación competitiva en el deporte a otra actividad o conjunto de actividades. El abandono deportivo tiene un carácter involuntario, consecuencia de una o varias circunstancias (generalmente ambientales) que hacen que el/la deportista deje de practicar la actividad (por ejemplo, una lesión, entrenador autoritario, etc.). Por su parte, la retirada deportiva se suele asociar a algo voluntario, con una decisión reflexiva que toma el/la deportista, por lo que existe una mayor influencia de factores personales que ambientales (por ejemplo, la edad).


El psicólogo deportivo Joan Barangé (2004) no hace una distinción entre abandono y retirada, pero sí que utiliza el término “abandono deportivo” para referirse a tres situaciones distintas. En primer lugar, habla de una retirada por completo de toda práctica deportiva. En segunda instancia, habla de un cambio de actividad, en el que expresa que se cambia el deporte de elite por actividades de índole más recreativa. Y, por último, habla de un cambio de deporte a otro que se adapte mejor a sus necesidades, talentos y posibilidades. Los tres tipos de abandono tienen consecuencias distintas, siendo el más “peligroso” el primer modelo, el abandono completo de la actividad física, ya que sus consecuencias son más perjudiciales que beneficiosas.


A partir de los 12 años empiezan los abandonos deportivos

Varios estudios demuestran que hasta los doce años existe un gran numero de niños y niñas que se apuntan a la práctica deportiva, sea cual sea el deporte. Ahora bien, a partir de esta edad empiezan los abandonos deportivos. Conocer los motivos de este abandono nos permitirá hacer un trabajo preventivo. Evidentemente, el abandono deportivo depende de muchas variables, pero nombraré alguna de estas.


Antes de conocer los motivos por los que se abandona es primordial conocer por qué se empieza. Varios estudios manifiestan que el inicio deportivo puede deberse a diversas razones:


- Razones intrínsecas:

o Diversión.

o Mejorar nuestras habilidades y aprender cosas nuevas.

o Experimentar sensaciones y emociones nuevas.


- Motivaciones sociales:

o Estar con los amigos y las amigas y conocer gente nueva.


- Razones extrínsecas:

o Tener éxito y ganar.

o Reconocimiento social de los demás (gustar a los demás).


Conocer el inicio nos lleva a pensar que, si no se consiguen los objetivos iniciales (los mencionados anteriormente), aumenta la probabilidad de abandono. Por eso, muchas investigaciones han demostrado que el abandono deportivo se debe a:


- Pérdida de diversión: provocando así aburrimiento, pereza y desinterés por la actividad.


- Conflicto de intereses con otras actividades: cuando coinciden los horarios con otras actividades, es momento de priorizar u orientarse hacia la que más te gusta.


- Falta de mejora de habilidades: el hecho de no ver mejoras en la práctica deportiva afecta a la motivación de continuar. Esto conduce a ver que el balance coste-beneficio es desequilibrado, entendiendo que es mucho más costoso que los beneficios que aporta, aumentando así la probabilidad de abandono.


- Presión competitiva: el exceso de presión, ya sea de la propia competición, de uno mismo, de los familiares, de los entrenadores, del club, etc., es un factor de riesgo para el abandono deportivo.


- Lesiones: una lesión muy grave o una persona que se lesiona frecuentemente hace plantearse un abandono deportivo prematuro.


- Mala relación con el entrenador, directivos o compañeros de equipo: no saber gestionar las conductas, comentarios, gestos, etc., de los/as entrenadores/as, directivos/as y/o compañeros/as de equipo puede generar un malestar al o a la deportista afectando a su motivación e ilusión por seguir practicando el deporte.


- Falta de tiempo: por ejemplo, tener muchas actividades extraescolares, estudiar mucho tiempo, etc.


- Desarme del equipo: algunos/as jugadores/as han formado parte siempre del mismo equipo, lo cual conlleva a un alto nivel de relación social, cohesión del equipo, etc. Un cambio de equipo o un equipo que se va deshaciendo es otro factor de riesgo.


- Falta de apoyo del vínculo social: el deporte requiere mucho sacrificio y tener objetivos ambiciosos mucho más. El o la deportista tendrá que sacrificar actividades que otros/as amigos/as y/o familares pueden estar haciendo.


- Características motivacionales: autoconfianza, estimación realista de la posibilidad de éxito, miedo al fracaso, etc.


Si intentamos controlar todos los factores reduciremos la probabilidad de abandono

Como he comentado anteriormente, entender el deporte como un medio formativo y de salud muy importante hace pensar que todo abandono deportivo es un inconveniente para la/a persona/as que abandonan. Si intentamos controlar todos los factores anteriores (los que se pueden, ya que hay algunos que es más difícil, como las lesiones) reduciremos la probabilidad de abandono.


Además, si el abandono se debe a una mala experiencia en el mundo del deporte, esta mala experiencia se puede generalizar haciendo que la persona no quiera practicar más deporte en su vida (abandono por completo), con las consecuencias que esto conlleva a nivel de salud física y psicológica, a nivel social y a nivel educativo.

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